sábado, 2 de noviembre de 2013

PORTER

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Cuarta cerveza elaborada por el Gremio, esta vez una Porter.

Este estilo se introdujo durante la Revolución Industrial en Gran Bretaña para proporcionar a los trabajadores una bebida que fuera nutritiva y consistente, además de tener buen sabor. Se elaboró por primera vez en Londres, en 1722, y se cree que el nombre viene de los mozos de las estaciones de tren que repartían la cerveza. Si alguien quería una cerveza simplemente gritaba el nombre porter, que en inglés significa maletero o porteador.

En Gran Bretaña la porter es una cerveza de fermentación alta, muy oscura y con un sabor muy intenso. Su color, casi negro, se consigue utilizando malta muy tostada. Son secas y con un contenido alcohólico entre 4.5 y 5.5%. En Inglaterra pasaron por un periodo de declive llegando casi a desaparecer. Pero en los últimos años se han puesto de moda, al igual que en países como EE.UU., Alemania o Dinamarca, donde se elaboran por fermentación baja.

Inicio

21 Litros de agua a 72º

Empaste

Los 21 litros a 67º mezclar con las maltas

Maltas para el empaste

  • Malta Pilsen                           4 kg
  • Malta Munich                         2,4 kg
  • Caramelo Belgue                  0,32 kg
  • Chocolate trigo                     0,136 kg
  • Caramelo Munich                 0,230 kg
  • Special W                               0,109 kg
  • Avena                                     0,2 kg
  • Brewferm Biscuit                  0,207 kg 

La mezcla del empaste la mantenemos a 67º durante 60 minutos.

Macerado

Proceso

Densidad del primer mosto 1064, recirculamos hasta conseguir una densidad de 1052 y nos han salido 37 litros.
Ponemos a hervir los 37 litros durante 90 minutos.



Agregamos una parte de lupulo al principio de la coccion, 40 gr East Golding.
A los 45 minutos de coccion agregamos la segunda parte de lupulo, 20 gr East Golding.
Cuando faltan 15 minutos para acabar la coccion, agregamos el Irish Mosh 4 gr.
Despues de los 90 min. retiramos del fuego y solo dejamos el liquido.
Enfriamos el mosto, 45 minutos hasta llegar a una temperatura de unos 27º.
Agregamos las levaduras al mosto, Safale s05.



Mosto listo para fermentar, resultado de la elaboracion 30 litros.

Fermentacion

Primaria 7 dias a 21º
Secundaria 14 dias a 18º

Pasados estos dias la cerveza estara lista para embotellar.

KALVEN KOPF WEISSBIER(CERVEZA DE TRIGO)

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Tercera receta que prepara el Gremio cervecero Fragatino, la segunda partiendo desde grano. Los resultados mucho mejores que con las anteriores pruebas(mas litros de cerveza :-) )

Volumen de receta: 30 l. Embotellados

Ingredientes

Fermentables Maltas   • 3 kg Malta Pale
                                           • 3 kg Malta de trigo clara
Extractos de malta            • ----
Otros                            • ----
Lúpulo                            • 20 g Nordbrauer – 5.7 % AA - 60’
                                           • 25 g Tettnanger – 2.4 % AA - 30’
Otros                        • Pastilla Irish Moss -15’
Levadura                    • Wyeast Bavarian Wheat Blend 3056, estárter de 1l.



Proceso

• Macerado: Preferiblemente emplear agua blanda. Infusión escalonada:
o Infusión de 10 l a 65 ºC  Æ 55 ºC 30’
o Infusión de 5 l a 100 ºC Æ 65 ºC 50’
o Infusión de 3 l a 100 ºC Æ 69 ºC 10’
• Lavado con agua a 80 ºC hasta alcanzar 34.6 l en olla (DAH = 1039).
• Hervido 70’, lo más vigoroso posible.
• Inoculación de levadura a 20 ºC.
• Fermentación durante 7 días a 20 ºC.
• Maduración en secundario 14 días a 10 ºC.
• Embotellado con 7.5 g/l  de azúcar.
• Permitir un par de semanas para carbonatación en botella.

Observaciones 

Cerveza clara y muy refrescante, especial para el verano. Buena espuma. Aromas muy
característicos a plátano y especias de las cervezas de trigo, que se van disipando con el tiempo.

PROCESO CERVECERO

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Aqui os enseñamos un diseño para entender la elaboracion de la cerveza visto en cervezas.info :

Esta en catalan pero creemos que se entiende todo.

LEVADURAS

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La levadura es el micro organismo que se nutre de los azúcares fermentables contenidos en el mosto produciendo como subproductos alcohol etílico y CO2 (que mezclado con el agua se convierte en anhídrido carbónico) bajo condiciones de ausencia de oxígeno. Si existe oxígeno en el mosto, la levadura lo consume para multiplicarse produciendo pequeñas cantidades de agua.
La función de la levadura no se descubrió hasta la aparición del microscopio. La ley bávara de la pureza de la cerveza de 1516 no hacia mención de la levadura como ingrediente porque se desconocía su existencia y los efectos que producía. Las cervezas de entonces eran en su mayoría de fermentación espontanea, una gran variedad de levaduras salvajes eran las encargadas de producir las fermentaciones. Los maestros cerveceros de entonces recargaban los tanques de fermentación de mosto recién cocido sobre los restos de levadura que quedaban en el fondo del tanque de la fermentación previa (para ellos no era más que una masa pastosa que quedaba como resto tras vaciar el tanque del mosto anterior ya fermentado). La calidad de esta "masa pastosa" era la responsable del perfil característico de la cerveza de cada fábrica, esta podía estar infectada de cualquier bacteria o bacilo, y con ello todas las cervezas de esa determinada fábrica estarían infectadas por siempre por estas bacterias.
Tras el descubrimiento de la levadura y de su función, se realizaron los primeros cultivos de levaduras específicas para cervezas. La fábrica Carlsberg danesa fue la primera en realizar cultivos de la levadura que domina ahora los mercados internacionales, la levadura Saccharomices Cerevisiae Uvarum, que tiene como característica principal que fermenta a temperaturas muy bajas y produce sabores muy limpios. Es una Levadura de Fermentación de Fondo, tiende a depositarse en el fondo de los tanques (flocular) en cuanto ha fermentado parte del mosto. En lengua española se la define como Levadura de Fermentación Baja, que no quiere decir que fermente poco, sino que fermenta principalmente en el fondo, esto es consecuencia de la mala traducción de la definición inglesa, Bottom Fermenting Yeast.
Las levaduras salvajes, y todas aquellas que se han usado hasta el descubrimiento del microscopio para elaborar cualquier estilo de cerveza son de Fermentación de Superficie (mal llamadas de Fermentación Alta en lengua española), en lengua inglesa Top Fermenting Yeast. Las levaduras de cultivos de fermentación alta son denominadas Saccharomices Cerevisiae, que son usadas hoy en día para los estilos de cerveza tipo Ale en general.
Ante la dificultad de muchas fábricas de realizar sus propios cultivos de levadura, tenían que hacer especial hincapié en mantener la pureza de sus levaduras, tras cada fermentación, para poder mantenerlas sin ningún tipo de infecciones de bacterias u otras levaduras salvajes y usarla en posteriores fermentaciones. El objetivo principal de cada fábrica es el de mantener la calidad y sabor de sus cervezas constante y para ello es indispensable usar siempre la misma levadura con los mismos niveles de calidad.
En aquella época era impensable elaborar cervezas en una misma fábrica que usaran distintos tipos de levadura porque las levaduras acababan mezclándose aunque sólo fuera por efecto de las corrientes de aire. Si la fábrica elaboraba cervezas con levaduras de fermentación de fondo nunca elaboraba cervezas con levaduras de fermentación de superficie, y viceversa.
Las escuelas de maestros cerveceros alemanas hacían, y sorprendentemente, siguen haciendo hincapié, en hacer saber que no se deben elaborar cervezas con distintos tipos de levadura en una misma fábrica para evitar que estas se mezclen. Esta pseudo paranoia casi provocó la quiebra de la que es una de las fábricas de cervezas regionales más importantes de América. Cuando la fábrica Redhook americana se constituyó, contrataron a un maestro cervecero americano que había obtenido el título de ingeniero cervecero en Alemania y con ello todas las sabidurías y paranoias de los maestros cerveceros alemanes. El primer cultivo de levadura que seleccionaron, para obtener una cerveza con un sabor diferente del típicamente americano, fue uno característico de cervezas belgas, fue un cultivo que contenía mezclas de levaduras salvajes que no eran nada apropiadas para un estilo de cerveza que no era belga, como el Pale Ale que según la estrategia de marketing se quería obtener.
Sorprendentemente, nadie en la fábrica, se dio cuenta de la errónea elección del tipo de levadura y sólo las continuas quejas de los clientes les hizo llegar a pensar que habían seleccionado mal el cultivo de levadura. El problema fue, que el ingeniero cervecero de la fábrica, que había estudiado en Alemania, dijo que no se podían hacer pruebas con otras levaduras porque se podían mezclar entre si y perder los niveles de calidad. Cuando la fábrica llego a estar al límite de la quiebra se contrató a un consultor americano que introdujo otra nueva levadura para las pruebas iniciales y, tras ser aceptada, fue usada para la elaboración de todas las cervezas.
Como ejemplo de la variedad de cultivos de levadura que se pueden a llegar a usar en una micro cervecería tenemos a la Seven Barrels Brewery en América que usa hasta diez tipos de cultivos de levadura diferentes constantemente.
Si el manejo de la levadura no se controla estrictamente, es necesario reemplazar esta a menudo con cultivos nuevos realizados en laboratorios en condiciones de esterilidad total.
Las levaduras se nutren, aparte de azúcares, de otros elementos como el zinc y el cobre, de fósforo, aminoácidos y aminonitrógenos. El mosto a fermentar ha de contener estos productos para que las levaduras se reproduzcan, inicialmente, más rápidamente y también para una correcta evolución de la fermentación a posteriori. Cualquier exceso de uno de estos productos podría producir un efecto contrario e inhibir el efecto de la levadura consiguiendo con ello que las fermentaciones sean lentas e incluso que se paren.
Problemas de turbiedad en las cervezas y sabores extraños, entre otros, son producidos por fermentaciones mal realizadas. Desde una falta de oxígeno en el mosto al inicio de la fermentación, hasta la falta de cualquier aminoácido indispensable para el metabolismo de la levadura. Excesos o faltas de estos productos dependen de la modificación de la malta (nivel de germinación de esta), de la cantidad de proteinas que contiene la malta, de las temperaturas y método de maceración y filtración, del tiempo y temperatura de cocción, de la rapidez con la que se enfría el mosto cocido, de la temperatura del mosto al añadir la levadura, de la temperatura de la levadura al añadirla al mosto, del estado de la levadura en el momento de añadirla al mosto, etc..
Al añadir la levadura al mosto recién cocido esta deberá estar, en ese mismo instante, en fase de multiplicación. Para ello deberíamos obtener la levadura de un tanque en el cual la multiplicación de la levadura se produce constantemente, y esto sólo es posible si la levadura dispone de oxígeno en todo momento. Caso de no disponer de un tanque de este tipo, bastará con provocar el proceso de multiplicación de la levadura en un tanque pequeño con mosto (con una concentración no superior del 12 por ciento de azucares) debidamente oxigenado. En el momento que la levadura ha consumido todo el oxígeno se añadirá al tanque de mosto que queramos fermentar también debidamente oxigenado.
Según la cantidad de levadura que añadamos al mosto se provocarán fermentaciones diferentes. Si añadimos poca levadura, la fermentación y los subproductos de esta serán diferentes a los resultantes de la fermentación que se realice con mucha levadura. Si queremos mantener el perfil de sabor de nuestras cervezas tendremos que usar siempre la misma cantidad de levadura.
Hay cerveceros aficionados que usan polvos de levadura, es decir, levadura liofilizada en sobres. Añaden los polvos directamente al mosto a fermentar o la humedecen durante un tiempo determinado y luego la añaden al tanque. Este procedimiento ha de evitarse porque esta levadura liofilizada sólo contiene alrededor de un 10 por ciento de levaduras viables, es decir, vivas. También es difícil que no estén contaminadas con levaduras salvajes, porque para que sean rentables los procesos de liofilización, las condiciones de esterilidad son mínimas. También es evidente que la levadura en polvo no está en proceso de multiplicación. Todas estas condiciones provocan un retrasamiento en el inicio de la fermentación, una fermentación mucho más lenta y unos resultados finales nada deseables. Cuando no haya más remedio que usar levadura liofilizada, usa el doble de la recomendada por el fabricante, provoca una fermentación inicial en otro tanque más pequeño con mosto y añádela al tanque principal sólo una vez que se vean efectos claros de fermentación.

Una vez que la levadura haya consumido casi todo el oxígeno del mosto, habrá llegado al final de su proceso de multiplicación, a partir de este momento empezará a consumir los azúcares del mosto y a producir alcoholes y CO2. Cuando la concentración de azúcares fermentables con respecto al oxígeno contenido en el mosto exceda 100 miligramos por litro, entrará la levadura en fase de fermentación abandonando la fase de multiplicación.
Según el tipo de levadura la fermentación durará más o menos días, normalmente los limites de una fermentación sana se sitúan entre tres y once días (tres para un Ale a temperaturas altas de 24 grados centígrados y dieciseis para un Doble Bock a temperaturas muy bajas de 4 grados centígrados). Una vez que se hayan fermentado la mayoría de los azúcares, el ritmo de la fermentación disminuirá considerablemente hasta llegar al momento en que la levadura empezará a flocular y a depositarse en el fondo del tanque para pasar a una situación de inactividad total.
La levadura depositada en el fondo, ante falta de nutrientes, tiende a canibalizarse y los productos derivados de esta canibalización no producen sabores agradables en la cerveza. Por ello deberemos cambiar de tanque la cerveza fermentada (denominada a partir de este momento Cerveza Verde) dejando en el fondo la levadura ya usada. Esta se podrá eliminar o usar para el próximo mosto a fermentar. Si se usa para otra fermentación habrá que hacerse de inmediato o habrá que mantener la levadura en condiciones especiales para que no se deteriore.
La cantidad de levadura que se use para las fermentaciones y las constantes de crecimiento y fermentación, resultantes de las temperaturas y variedad de nutrientes contenidos en el mosto, producirán subproductos muy diferentes que afectarán al sabor final de la cerveza de manera muy distinta. Para mantener un sabor siempre igual habrá que mantener todas las constantes durante la elaboración de la cerveza iguales.

Escrito por: Boris de Mesones
(Copyright y Derechos de Autor Reservados)

LA MALTA

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La malta es una proceso usado en la creación de cerveza y whiskey en el cual se germinan granos y luego se tuestan para parar el proceso natural de crecimiento.
¿Qué es?
La malta es el producto final del proceso llamado malteado o “to malt” en ingles. Lo que hace el malteado en los granos, es poder usar la azúcar contenido en la semilla a su máximo potencial.
Si se usara la cebada como es naturalmente, lo cual es una semilla pequeña y dura, no se llegaría a ningún lado. Para poder conseguir todas las azúcares de esos granos, se necesita convencer de alguna forma a la semilla a empezar a convertir los almidones que contiene en algo que pueda usar más fácilmente.
Es por eso que se les hace germinar – que es cuando se deja a la semilla crecer y empezar a convertirse en planta. Esto pasa cuando se abre la semilla y un pequeño tallo sale de ahí. Ahora, ese pequeño tallo necesita alimentarse de alguna forma. Esa energía la contiene la semilla al principio en forma de almidón, lo cual no puede usar en ese estado. Entonces lo que hace la semilla, es convertir ese almidón en azúcares simples – carbohidratos – para poder usarlos.
Es en ese momento cuando se maltea la semilla, lo cual significa parar el proceso de germinación en ese momento y conseguir las azúcares necesarias para la fermentación.
Se para este proceso secando las semillas en un horno. De ahí el proceso termina y se vende el producto a las cervecerías para usarlo.
Hay diferentes tipos de malta
Lo maravilloso de la malta es que se pueden hacer muchas cosas al maltear la cebada u otro grano, dando diferentes sabores y diferentes características a la cerveza. Se consideran muchas cosas, como la cepa de cebada que se pueden usar, o el tiempo en el horno y cantidad de agua.
Probablemente los más importantes y que se consideran más, es cuanto tiempo se deja en el agua germinando y cuando tiempo se deja secar o tostar la cebada en el horno. A diferentes temperaturas y a diferentes tiempos se crean diferentes tipos de malta, lo cual da diferentes sabores a la cerveza. Si se tuesta ligeramente, entonces la malta tendrá un color dorado y con sabores a galletas y pan, lo cual se usa en ales de Inglaterra o Viena.
Si se deja por mucho tiempo germinando, dejando que todo el almidón se convierta en azúcar y después tostándolo hasta que la azúcar se caramelice, se consigue una malta que sirve para dar mucho más sabor así como color a las cervezas, como un Brown ale.
Si se deja tostar por mucho tiempo, produciendo una malta obscura y casi quemada, esto hace que se carbonice y que de sabores que recuerdan a chocolate y café, como un porter o stout.
Esto es una de las partes más importantes en el proceso de crear una cerveza: escogiendo la malta. Un cervecero puede agregar diferentes maltas en vez de una sola para conseguir el sabor que quiere en la cerveza, logrando mezclar todo en el wort.
Hay una infinidad de variaciones y solo depende de la imaginación del cervecero usarlas a todo su potencial.

domingo, 28 de abril de 2013

KÖLSCH

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Cerveza típica inglesa especiada. Amargor intenso. Cuerpo medio y espuma ligera.
Esta cerveza tiene una buena evolución en el tiempo y mejora notablemente. Se recomienda madurar dos meses en botella para que alcance su plenitud.
Elaboración
Elaboración:  25 litros.      
Densidad Original: 1.048 (5% Vol. Alc)   
Densidad Final: 1.005-1.010   
Amargor: 28 EBU 
Color: Dorado  

Macerado:
Macerado a dos temperaturas (90min.)
50ºC durante 30 min.
- 66ºC durante 60 min.

Ebullición: 
90 min.

Maltas: 
  • Malta Pilsner  4,6kg
  • Malta de Trigo 800gr.
  • 12 L de agua a 75 ºC y añadir la malta
  • Lavar con agua hasta obtener densidad inicial de 1039
  • Volumen antes de hervir aprox 31 L
Lúpulos
  • Hallertau Hersbrucker Flor 50gr. (Al inicio de la ebullición)
Levadura:
  • Safale S-04
  • Dosis: de la fermentación primaria: 50 - 80 g / hl (10-16 g para hacer 20 L de cerveza)
Clarificantes:
  • Irish Moss 10gr. (15 min. antes de terminar la ebullición)

Segunda cerveza elaborada por el equipo, pequeños fallos de principiantes pero teniendo en cuenta que partimos desde grano el resultado satisfactorio. Estamos a la espera de poder catarla en condiciones optimas, las primeras catas han sido buenas.




STOUT

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Primera cerveza elaborada por el equipo, con la compra del kit de elaboracion te facilitan las cosas y viene preparado el jarabe en latas. Solo se tiene que cocinar, añadir lupulo al gusto, fermentar y embotellar.
La experiencia nos salio redonda y muy buena cerveza asi que en las proximas elaboraciones iniciaremos desde grano.

Stout es el nombre de un estilo de cerveza, tipo ale, muy oscura, originario de las Islas Británicas. Era el nombre utilizado para la cerveza más fuerte (stout), de 7% a 8% de alcohol por volumen, producido por cada cervecería, aunque hoy en día, hay mucha más variedad y pueden ser más dulces o secas, y de 4% a 8% de alcohol por volumen.

No tenemos mas datos de nuestra elaboracion al ser un producto de compra, asi que no podemos dar mas informacion.

sábado, 27 de abril de 2013

EL LUPULO

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El ácido del lúpulo (ácidos α) tiene un suave efecto antibiótico contra las bacterias Gram positivas y favorece la actividad de la levadura de malteado.
Ya utilizado por los romanos hace 2000 años en la fabricación de la cerveza, actualmente, en la elaboración occidental, el aditivo principal que se utiliza para hacer de contrapeso (de equilibrante si se prefiere) al dulzor de la malta es el lúpulo (Humulus lupulus). De esta planta se utiliza la flor hembra sin fecundar. En la base de sus bracteólas hay unas glándulas que contienen la lupulina, que es el ingrediente que aportará a la cerveza su sabor amargo y los aromas propios. Del amargor son responsables los ácidos amargos, y los aromas proceden de aceites esenciales constituidos en especial por compuestos bastante volátiles y delicados a base de ésteres y de resinas. Existen numerosas variedades botánicas del lúpulo que son objeto de investigaciones intensas. El lúpulo es la causa de la estimulación del apetito que produce la cerveza. Para su comprensión también se clasifican en categorías:

Lúpulos amargos

Estos lúpulos son los que aportan más elementos amargos que aromáticos. Los representantes más conocidos de esta categoría son el brewer's gold y el northern brewer onordbrauer, aunque también existen especies más simples en aceites aromáticos pero que aportan un gran amargor como es el cascade.

Lúpulos aromáticos

Lógicamente, éstos aportan más elementos aromáticos que amargos. En este apartado se conocen especialmente el saaz/zatec que definen el estilo pilsener de cerveza, el spalt, el tettnanger y el hallertauer en el área alemana, y los kent goldings y fuggles en el área anglófona.

Lúpulos mixtos

Aportan ambas características juntas aunque menos acentuadas. Esta categoría es muy variable y mal definida. Deberíamos también citar el hallertauer y sobre todo sus derivados botánicos, así como el hersbrucker y sus derivados.
El lúpulo es muy delicado. Solamente se puede utilizar fresco durante los pocos meses de su cosecha, que coincide con la de la viña: finales de agosto a octubre, en el hemisferio norte, según las variedades y el sitio. Fuera de este intervalo temporal se tiene que acondicionar, de manera que el mercado presenta diversas formas que van desde el lúpulo deshidratado hasta extracto de lúpulo. Lógicamente, en cada manipulación se van perdiendo características y no es lo mismo utilizar un lúpulo fresco o congelado que un aceite de concentrado de lúpulo. El efecto organoléptico sobre la cerveza es muy diferente. La variedad y el frescor del lúpulo influyen muy sensiblemente en la calidad final de la cerveza. Las formas de uso son en extracto, pellet o en polvo; aunque la forma más habitual es en pellet que, con un buen acondicionamiento frigorífico, conserva muy bien sus ácidos alfa y sus aceites esenciales como mirceno, humuleno, cariofileno y farnesano.

LA CERVEZA

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Se denomina cerveza a una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo que se fabrica con granos de cebada u otros cereales cuyo almidón es fermentado en agua con levadura y frecuentemente aromatizado con lúpulo, entre otras plantas.
De ella se conocen múltiples variantes con una amplia gama de matices debidos a las diferentes formas de elaboración y a los ingredientes utilizados. Generalmente presenta un color ambarino con tonos que van del amarillo oro al negro pasando por los marrones rojizos. Se la considera «gaseosa» y suele estar coronada de una espuma más o menos persistente. Su aspecto puede ser cristalino o turbio. Su graduación alcohólica puede alcanzar hasta cerca de los 30 % vol., aunque principalmente se encuentra entre los 3 % y los 9 % vol.

HISTORIA
Históricamente la cerveza fue desarrollada por los antiguos pueblos elamitas, egipcios y sumerios. Las evidencias más antiguas de la producción de cerveza datan de alrededor de 3500 a. C. fueron halladas en Godin Tepe, en el antiguo Elam (actual Irán). Algunos la ubican conjuntamente con la aparición del pan entre 10.000 a. C. y 6.000 a. C. ya que tiene una parecida preparación agregando más o menos agua. Parece ser que las cervezas primitivas eran más densas que las actuales, similares al actual «pombe» africano, de culturas igualmente primitivas. Según la receta más antigua conocida, el Papiro de Zósimo de Panópolis (siglo III), los egipcios elaboraban la cerveza a partir de panes de cebada poco cocidos que dejaban fermentar en agua. Su cerveza fue conocida como «zythum», que es palabra griega, pero en una fase más tardía. Antiguamente en Oriente se usaba arroz y también bambú. Del bambú, lo mismo que de la caña de azúcar, lo que se fermenta es su savia; pero no su fruto. Tal es el ulanzi propio de Tanzania. No puede ser considerado un fermentado alcohólico de cereal. Las bebidas alcohólicas más antiguas quizá sean derivadas de la leche. Michael Jackson, en su Michael’s Jackson Beer Companion, recoge la opinión del profesor de la Universidad de Pensilvania Salomon Katz, que data la aparición de una bebida de cebada fermentada alcohólicamente en la Mesopotamia del año 4000 A.C. con el nombre de «sikaru», pero señala que se hacía con pan de cebada; es decir, se trataba de lo que hoy llamamos «kuas», que no es considerado propiamente cerveza, aunque es un fermentado alcohólico proveniente de cereal. La cerveza propiamente dicha aparece en Europa en el siglo XIII, en la medida en que el concepto de cerveza incluye el amargor propio del lúpulo. El malteado ya se había inventado antes. En el primer capítulo de sus Études sur la bière, Pasteur hace notar que cuando se dice que en el siglo IV A.C. ya Teofrasto hablaba de «cerveza», en realidad no hablaba de cerveza, ni de cervoise, ni de beer, sino de vino de cebada, de οίνος εκ κριθεόν. Atribuir un origen muy antiguo a la cerveza se hace sobre la base de proporcionar un concepto muy amplio de lo que haya de entenderse por cerveza.
Los restos arqueológicos más antiguos de producción de cerveza en Europa fueron descubiertos en el yacimiento del valle de Ambrona, dentro del término municipal de Miño de Medinaceli, (Soria, España) y datan de alrededor de 2400 a. C., según el trabajo arqueológico del equipo dirigido por el profesor Manuel Ángel Rojo Guerra, del Departamento de Prehistoria de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid. También se han encontrado evidencias arqueológicas de elaboración de cerveza en el yacimiento de Genó, en Aitona (Lérida, España), tras los trabajos de investigación arqueológica, dirigidos por el profesor José Luis Maya González, que han establecido que estos restos arqueológicos databan de alrededor de 1100 a. C.
Los celtas conocían la elaboración de la cerveza y llevaron consigo este conocimiento cuando se extendieron por la península Ibérica, donde su uso y su elaboración se desarrolló muy pronto.
Con el paso de los siglos, sobre todo a partir de la romanización, la mediterránea se consolidó como una zona básicamente vinícola mientras que la cerveza se producía en el norte y centro de Europa y adquiría la forma de lo que entendemos hoy por cerveza. De esta manera, se extiende el uso de la malta como ingrediente principal y también se empieza a introducir el uso del lúpulo como aromatizante. Esta planta cannabacea confiere a la cerveza su sabor amargo característico, a la vez que favorece la conservación.
El año 1516, el duque Guillermo IV de Baviera redactó la primera ley que fijaba qué se entendía por cerveza. Esta ley de pureza (Reinheitsgebot) establecía que solamente podía utilizarse agua, malta de cebada y lúpulo para elaborar la cerveza. En cambio, en Inglaterra, Enrique VIII prohibió el uso del lúpulo, ante la presión del gremio de cerveceros; prohibición que levantó su hijo Eduardo VI, y que continuó por algún tiempo más en Escocia. Los cerveceros ingleses tardaron mucho en aceptar el uso del lúpulo. En su momento se llamó «ale» a la cerveza sin lúpulo y «beer» a la cerveza con lúpulo. Todavía hoy, para designar los vinos de malta sin lúpulo más que de «barley wine», que simplemente puede designar una cerveza de alta graduación, se habla de «gruit ale».
La cerveza empezó a recuperar su presencia social en España a partir del reinado del emperador Carlos I, que trajo consigo maestros cerveceros de Alemania. Todo ello queda reflejado entre las pertenencias del emperador a la muerte de éste en Yuste por su Secretario Martín de Gaztelu. Por aquel entonces, la cerveza era aún un producto de temporada. No se sabía conservar y con el calor perdía toda su fuerza. La cerveza llamada «lager», sin embargo, recibe ese nombre en razón de su posibilidad de almacenamiento. Se elaboraba en otoño, para ser consumida en primavera. La fermentación baja y a baja temperatura favorece la conservación. En realidad iba fermentando lentamente mientras estaba almacenada. Actualmente todas las cervezas, incluso las de alta fermentación, son almacenables y llevan fecha de caducidad que alcanza unos tres años. «Lager» ha sufrido un cambio semántico, y ha pasado a significar cerveza de fermentación baja.
La posibilidad de conservación de la cerveza se debe no tanto al invento de las neveras eléctricas, como al de conservantes distintos del lúpulo, y a la posibilidad de elaborar a gran escala y con facilidad envases herméticamente cerrados. Las botellas industriales hechas en serie aparecen en el siglo XIX. Antes se fabricaban a soplete. La cerveza enlatada comienza en 1933 en Estados Unidos, tras la abolición de la ley seca. Los barriles de cerveza han desaparecido prácticamente. No se puede hablar de una verdadera industria cervecera hasta el siglo XIX, cuando empiezan a aparecer pequeñas fábricas más que artesanales ya industriales. La primera gran fábrica de cerveza en España fue abierta en 1864 por el alsaciano Louis Moritz en Barcelona. Y la siguieron marcas muy conocidas actualmente como: Mahou (1890), Cruzcampo (1904) o Estrella Galicia (1906).

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